Limites éticos

En ediciones pasadas hemos establecido los parámetros iniciales en lo que se refiere a la definición de ética, para comprender su nacimiento, importancia y principios regidores, lo cual nos da una noción general de la envergadura del concepto mismo en la vida diaria. Pero tal como sucede con cada nueva idea, sentencia o término, sea cual sea, toda vez que es definido, es delimitado. Por ello, la ética no es ajena a este principio pragmático lingüístico, pues al intentar definir una palabra automáticamente estamos generando una representación mental de la misma ya sea a través de lo que se sabe, se interpreta o se deduce, conforme una serie de signos, imágenes, sonidos o sentidos. Hasta este punto, el limite establecido solo es lingüístico, pero cuando se habla de ética se debe tener en cuenta una serie de variables de diversa índole, con el fin de permitir un correcto desarrollo de las acciones humanas en pro del beneficio mancomunado.

La ética ejerce como un bastión regulador de la conducta humana, buscando que mejoremos y avancemos como sociedad basado en principios universales tales como: dignidad, libertad, igualdad, justicia, inclusión, respeto y responsabilidad. Sin embargo, aunque universales, no son de estricto cumplimiento, pues se encuentran sometidos a su vez a una cantidad incierta e indeterminada de condiciones, restricciones e interpretaciones propias del individuo y del colectivo.

Así como a lo largo del tiempo se ha querido englobar una serie de principios éticos universales, estos indefectiblemente obedecen a dos principios superiores enunciados en nuestro artículo anterior: lo natural y lo social. De modo similar, también posee sus propias limitantes de índole superior, que influyen constantemente sobre el concepto ético, sus alcances y trascendencia para el desarrollo humano.

Antes de entrar a clasificar los principios que establecen los limites de la ética, es relevante aclarar que las limitantes no deben ser vistas como algo coactivo, constrictivo o restrictivo, sino por el contrario, debe entenderse como un elemento normalizador que enmarca el actuar ético para el beneficio de todos los individuos.

Principios Superiores

  1. Principio natural: establece que el ser humano no puede actuar contra natura, ya que somos en nuestra esencia más básica animales racionales creados por procesos naturales.
  2. Principio social: se refiere a todo proceso o creación del individuo en relación con el medio ambiente que lo rodea para su vida en sociedad.

Limitantes superiores

a. Conocimiento: el individuo basa su mundo en una serie de premisas y juicios de valor originados en su capacidad para razonar, la cual esta condicionada por la información que posee, la experiencia y los sentidos.

b. Relatividad: ápice de lo subjetivo, obliga a replantear constantemente las ideas que se tiene sobre un asunto en especifico en función del contexto, el tiempo y la interpretación de cada individuo.

c. Objetividad: busca que todo concepto se convierta en un axioma capaz de prevenir y evitar conflictos de interpretación, ligado y dependiente de la razón y la demostración.

d. Pragmático: orientado al valor práctico de las cosas mediante el empirismo, recala en los beneficios y efectos positivos que debe tener como cualidad el fin que se persigue.

e. Voluntad: es la determinación o intención de efectuar una acción, debatiéndose de forma asidua entre la necesidad, el deseo y la recompensa.

f. Instintivo: definido por la ciencia como el conjunto de pautas conductuales transmitidas de generación en generación para la supervivencia del individuo.

g. Contextual: influencia del entorno sobre el individuo.

h. Temporal: su objetivo principal es que toda tesis o praxis sea sempiterna e inmutable en el tiempo, a fin de contribuir en la cimentación de verdades absolutas.

Estas limitantes son las que finalmente definen el marco teórico de la ética universal, pues son las responsables de establecer los alcances de los principios superiores con la finalidad que los individuos puedan establecer pautas conductuales que beneficie el desarrollo humano en todos y cada uno de los aspectos que lo componen.

Por otro lado, referente a los principios universales estos se desprenden de los principios superiores pero sus limitantes son diferentes.

Limitantes Universales

a. Limites Físicos: es el desarrollo corporal y motriz del ser humano para el normal desenvolvimiento de las acciones diarias.

b. Limites Psicológicos: concerniente a los procesos mentales que lleva a cabo el ser humano, y que dan origen a las emociones, sentimientos, razonamiento, etc.

c. Limites Ambientales: es la aceptación y reconocimiento del individuo como parte activa de la sociedad para su normal desarrollo.

A partir de las anteriores limitantes se desprenden todas las demás que condicionan al individuo para la fundamentación de los principios universales, es entonces cuando en lo ambiental aparecen una serie de factores decisivos como el estrato, la religión, las leyes, etc. En lo psicológico los elementos son diferentes y aparece la depresión, la ansiedad, la timidez, la inseguridad, la egolatría, la idolatría, etc. En lo físico, se puede encontrar la belleza, la motricidad, la contextura, los defectos, las enfermedades, etc. Para ejemplificar, sin importar si eres pobre o rico, bonito o feo, saludable o enfermo, tímido o intrépido, católico o musulmán, el principio universal de la honestidad nos invita a siempre hablar con la verdad, a ser transparentes, a decir lo correcto, y todos como sociedad acordamos que es la mentira lo que esta mal, que todos debemos tener acceso a lo verídico. Una vez que se superan las limitantes universales, se rompe el paradigma y aparecen los principios, que deben ser analizados también de acuerdo a las limitantes superiores, para establecer premisas tan sólidas que hagan de la ética una ciencia exacta de bienestar y progreso.

De allí que se deba respetar el orden lógico de las cosas cuando hablamos de ética, ya que como se evidencia no es una rama filosófica que pueda ser tratada a priori, sino que cuenta con una enorme cantidad de variantes que deben ser analizadas, estudiadas, y como aprendimos aquí, delimitadas, para poder emitir un juicio de valor y llegar a acuerdos globales sobre los principios que deben regir la vida en sociedad. Citando al gran filosofo Bernard Williams, el sistema moral no debe ser entendido como «una estructura punitiva que pivota sobre la obligación, el castigo, etc. Sino que debe centrarnos en vivir con confianza de manera legitima». En otras palabras, no debemos actuar por miedo a ser castigados, debemos actuar por voluntad, ideal y convicción.

Publicado por Editor

Sociedad Ética Colombiana

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